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Tengo 75 años, ¿puedo solicitar un crédito online urgente?

Los jubilados se han convertido en el sostén de la economía en muchos hogares españoles. La seguridad de disponer de una renta fija, su pensión, permite seguir siendo el sustento de los hijos en los tiempos de crisis que atravesamos.

La precariedad laboral y la bajada de la renta media ha convertido a cualquier beneficiario de una pensión en un potencial cliente de productos crediticios dada su elevada solvencia: un ingreso asegurado y sin cargas hipotecarias. Por eso, a pesar de que las condiciones para acceder a créditos a largo plazo se endurecen en el caso de las personas mayores, debido a su avanzada edad, se trata de clientes idóneos para los préstamos a corto plazo.

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En el caso de préstamos para prejubilados, puede ser obligatoria la contratación de un seguro de vida y de amortización. Con ello, un prejubilado tendría, además la opción de contratar un seguro de vida hasta una edad máxima de 64 años, con el que garantizar el capital del préstamo a favor del banco en caso de siniestro o fallecimiento. En estos casos, el seguro de amortización sería sustitutivo del seguro de vida y hay que tener en cuenta dos cosas:

  • La contratación de ambos seguros es incompatible, ya que cubren la misma contingencia, siempre que al vencimiento del préstamo no se superen los 65 años.
  • El seguro de vida solo cubre hasta la edad límite de 65 años, mientras que el seguro de amortización tiene una edad límite de cobertura de fallecimiento de 70 años.

Un producto financiero apropiado para este segmento de la población son los préstamos personales de pequeño importe, hasta 500 euros, y a un corto plazo de amortización, no superior a 30 días. Se trata de un producto rápido y sencillo que puede emplearse sin repercutir en la solvencia económica del solicitante y es producto financiero sirve para cubrir puntuales necesidades de liquidez derivadas de gastos imprevistos, facturas de alto importe y otro tipo de eventualidades.

Los minicréditos son el producto idóneo para superar pequeños baches en la economía doméstica. Si ya estás jubilado y necesitas dinero rápido, este es un producto financiero que debes tener en consideración.

Las políticas de riesgo de la mayoría de los prestamistas

Tanto los bancos como los prestamistas privados tienen en cuenta varios factores relacionados con el perfil de los solicitantes a la hora de decidir si son aptos para acceder al crédito, entre ellos, la capacidad de pago es uno de los más importantes. Por eso, entre las comprobaciones que realizan las entidades se incluye también la edad del potencial cliente, ya que ser muy joven o muy mayor podría aumentar el riesgo de morosidad de la operación.

En el caso de estar jubilados, hay una serie de préstamos para pensionistas a los que se puede seguir accediendo a pesar de nuestra edad:

  • Los jubilados menores de 75 años podrán solicitar préstamos para pensionistas contratando un seguro adicionalmente a la contratación del préstamo. Además, muchas compañías exigen que nuestra edad, cuando se finalice el reembolso del préstamo, sea inferior a los 75 años. No obstante, esto varía entre entidades y dependiendo del producto que solicitemos.
  • A los jubilados mayores de 75 años es muy probable que se les pida entregar el nombre de una tercera persona como aval, que se encargue de afrontar el pago de las cuotas en caso de que ellos ya no pudieran hacerlo por cualquier motivo. Las políticas de riesgo de la mayoría de las entidades prestamistas exigen que se presente un aval cuando se supera cierta edad.

Por regla general, las entidades financieras establecen una edad máxima que no puede superarse para acceder a sus préstamos para pensionistas, ya sea en el momento de la contratación o al vencimiento del producto. Esto tiene una importancia especial cuando se solicitan préstamos a muy largo plazo, dado que hay productos que, aunque puedan devolverse en 10 años, la avanzada edad obliga a reembolsar en un período más reducido.

Tipo de documentación exigida

El requisito principal que exigen las entidades que ofrecen préstamos para pensionistas es disponer de unos ingresos suficientes para poder devolver el dinero y los intereses en el plazo acordado.

Si nuestra edad es muy avanzada, es posible que no podamos acceder al crédito, dado que la entidad no querrá asumir el riesgo de no recuperar el dinero prestado. En general, la edad máxima que se permite tener suele ser de hasta 75 años al finalizar el plazo, aunque puede ser distinta dependiendo de nuestra capacidad de reembolso y del prestamista al que acudamos.

Otro requisito que exigen las entidades es contratar un seguro de vida o de protección de pagos que cubra la amortización del crédito en caso de que fallezcamos o de que suframos una invalidez que nos impida abonar las cuotas. La razón por la que se incluyen estos seguros en ciertos préstamos para pensionistas es que, debido a la elevada edad de los jubilados, ciertas entidades quieren tener una garantía extra de que recuperarán el dinero.

En cualquier caso, para demostrar que cumplimos con las condiciones exigidas, tendremos que presentar la siguiente documentación:

  • Uno o varios ingresos de las últimas pensiones que hemos recibido para certificar sus características de importe y regularidad.
  • Documento de acreditación de pensionista o jubilado y el DNI o NIE.
  • Extracto bancario con los últimos movimientos mensuales.

Proporcionando esta documentación, no tendremos ningún problema en acceder a los préstamos para pensionistas que necesitemos. Los documentos que reclaman las entidades crediticias servirán para certificar que recibimos una pensión y que somos lo suficientemente solventes como para reembolsar los créditos sin necesidad de sobreendeudarnos.

Además, las entidades contrastarán la información de nuestros documentos con la que ofrezcamos al rellenar el formulario a la hora de solicitar el crédito online para corroborar que es correcta y que está completamente actualizada.