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¿Te pueden incluir en un listado de morosos sin previo aviso?

deudores por impagos

Aparecer en una lista de morosos, como Asnef o Equifax, es un procedimiento bastante sencillo. Tan sólo debemos contar con alguna factura, cuota o servicio contratado impagado y esto nos llevará a aparecer en estos registros.

Para saber si figuramos en una lista de morosos podemos pedir información o hacer una consulta en los propios registros; o simplemente se nos notificará a la hora de solicitar la contratación de un producto “x”, por ejemplo, cuando vayamos a contratar un crédito, tras el estudio de riesgos financieros que lleva a cabo cualquier entidad.

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La legislación española establece la obligatoriedad de notificar al usuario su inscripción en un fichero de morosos. Entre los requisitos que hacen posible la inclusión de los datos en mencionados ficheros de solvencia económica, destaca:

  1. Sólo será posible la inclusión en estos ficheros de datos de carácter personal que sean determinantes para enjuiciar la solvencia económica del afectado, siempre que concurran los siguientes requisitos:
  2. a) Existencia previa de una deuda cierta, vencida, exigible, que haya resultado impagada y respecto de la cual no se haya entablado reclamación judicial, arbitral o administrativa, o tratándose de servicios financieros, no se haya planteado una reclamación en los términos previstos en el Reglamento de los Comisionados para la defensa del cliente de servicios financieros, aprobado por el Real Decreto 303/2004, de 20 de febrero.

En aquellos casos en los que no exista una deuda en los términos expuestos, se estaría vulnerando nuestro Derecho al Honor, Intimidad Personal y Familiar y a la Propia imagen, resultado de una intromisión ilegítima de la inscripción de nuestros datos personales en cualquier registro de morosos.
 La inclusión en un fichero de morosos es una práctica habitual como medida de presión para reclamar una deuda. Algunas de las consecuencias de figurar en uno de ellos son la posibilidad de denegarnos una tarjeta de crédito, no poder contratar un seguro o no poder darnos de alta en nuevas compañías de luz, teléfono o gas. Entrar en estos ficheros es fácil, pero no lo es tanto salir.
En España, la Ley Orgánica 5/1992 establece que, cuando se incluye a una persona en una lista de morosos, el afectado debe ser avisado en un plazo máximo de 30 días para que éste pueda ejercer sus derechos de información, rectificación y cancelación.xto):

Si apareces en un fichero, puedes estar en varios

Figurar en un fichero de morosidad o solvencia patrimonial es, para las empresas, una prueba de que el inscrito no es una persona financieramente fiable. Los bancos, las operadoras de telefonía, las empresas de luz y agua, antes de vender un producto o contratar un servicio, comprueban que el nuevo cliente no está incluido en ningún fichero. En caso contrario, pueden denegarnos la solicitud. Incluso las Administraciones Públicas (Hacienda, Seguridad Social) lo tienen en cuenta a la hora de resolver solicitudes.

Cuando una persona está inscrita en un fichero, sus datos aparecerán también en alguno más de los muchos que hay en circulación. En los 30 días siguientes a la inscripción, los registros están obligados a informarnos por escrito de que estamos incluidos y de cuáles son nuestros derechos de protección de datos.

Son tres los requisitos para incluir a una persona en una base de datos como esta:

  • Que exista una deuda cierta, vencida, exigible e impagada.
  • Que no hayan transcurrido 6 años desde la fecha en que debía haberse realizado el pago (6 años es el máximo de tiempo para estar inscrito en un fichero).
  • Que el deudor haya recibido un requerimiento previo de pago. No hay un importe mínimo de deuda, ni es necesario que la deuda esté justificada.

Claves para dejar de figurar en las listas de morosos

De acuerdo con la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), las claves para que nuestro nombre deje de figurar en dichos ficheros son:

  • Pagar la deuda y solicitar la cancelación de nuestros datos. Si tenemos una deuda cierta, vencida, exigible y reclamada por la empresa, para abandonar el fichero lo primero es pagarla. Una vez pagada, debemos asegurarnos de que eliminan nuestros datos del fichero y no confiar en que lo hará la empresa acreedora. Para ello, es necesario solicitar nuestra baja al titular del fichero adjuntando nuestro DNI y copia del pago.
  • Si reclamamos la deuda… ¿No estamos conforme con la deuda? La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) considera que impugnar una deuda ante un órgano arbitral, judicial o administrativo para determinar si tal deuda existe, impide que pueda hablarse de deuda “cierta”. Así, si reclamamos, hay que denunciar ante la AEPD que nuestra inclusión en el fichero no procede.
  • Si no hay deuda. Si se trata de un error, no existe tal deuda o no se cumplen los requisitos para la inscripción en el fichero, debemos solicitar la baja al titular del fichero. El titular del fichero debe responder en 10 días. Si no lo hace, el siguiente paso es denunciar los hechos ante la AEPD: se abrirá un expediente que puede concluir en sanciones para la empresa acreedora y la gestora del fichero.

Indemnización. Si la inclusión es incorrecta, podemos reclamar judicialmente una indemnización por los daños causados.