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¿Qué es el derecho de desistimiento de los consumidores?

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El derecho de desistimiento se puede definir como la facultad que se atribuye al consumidor de dejar sin efecto el contrato que haya celebrado, mediante notificación realizada a la otra parte contratante, dentro del plazo establecido al efecto, sin necesidad de justificación y sin penalización de ningún tipo.

La regulación normativa se encuentra contenida en el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias (en adelante, TRLGDCU)  concretamente en su Capítulo Segundo.

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En este sentido, el artículo 68.1 en su párrafo segundo sanciona con la nulidad de pleno derecho las cláusulas que impongan al consumidor y usuario una penalización por el ejercicio de este derecho.

Por otro lado, en el apartado segundo del mismo precepto, se señala el ámbito de aplicación de este derecho. Concretamente, se dice que el consumidor y usuario “tendrá derecho a desistir del contrato en los supuestos previstos legal o reglamentariamente y cuando así se le reconozca en la oferta, promoción, publicidad o en el propio contrato”.

El empresario debe informar al consumidor y usuario de la facultad de desistir del contrato en los términos señalados en el artículo 69 del TRLGDCU, esto es, deberá informarle por escrito, de forma clara, comprensible y precisa, del derecho a desistir del contrato y de los requisitos y consecuencias de su ejercicio, incluyendo la forma de restitución del bien o servicio recibido.

Asimismo, el empresario deberá entregar al consumidor un documento de desistimiento que se identifique claramente como tal, expresando el nombre y la dirección de la persona a quien vaya a enviarse, así como los datos de identificación del contrato y de las partes contratantes entre los que se celebre.

Además, la carga de la prueba sobre la obligación de informar acerca del derecho de desistimiento corresponde al empresario.

En cambio, la carga de la prueba sobre el ejercicio del derecho de desistimiento corresponde al consumidor (artículo 72 del TRLGDCU).

Requisitos para ejercitar el derecho de desistimiento

En primer lugar, el artículo 71.1 del TRLGDCU establece un plazo de catorce días naturales para que el consumidor o usuario ejercite este derecho.

Como se ha dicho, el término es de días naturales, incluyendo los festivos. Los catorce días naturales comienzan a contarse desde la recepción del bien o desde la celebración del contrato, si éste tiene por objeto la prestación de un servicio.

En el caso de que el empresario incumpla el deber de información y documentación acerca del derecho de desistimiento, el plazo para ejercitar el derecho finaliza doce meses después de la fecha de expiración del periodo de desistimiento inicial, contado también desde la recepción del bien o, en su caso, desde la celebración del contrato de prestación de servicios.

En segundo lugar, la Ley no exige formalidad alguna para el ejercicio del derecho de desistimiento, siendo suficiente con que se acredite por cualquier medio admitido en Derecho.

No obstante, se considera válidamente ejercitado mediante la remisión del documento de desistimiento o la devolución de los bienes que hayan sido objeto del contrato.

Finalmente, el ejercicio del derecho de desistimiento no comportará gasto alguno para el consumidor.

¿Qué ocurre una vez ejercitado este derecho?

En respuesta a este interrogante y de acuerdo con lo que establece el artículo 74 del texto legal de referencia, una vez ejercido el derecho de desistimiento, las partes contratantes deberán restituirse recíprocamente las prestaciones que hubiesen sido materia del contrato.

Por otro lado, el consumidor no tendrá que reembolsar ninguna cantidad por la disminución del valor que haya experimentado el bien, siempre que se haya producido como consecuencia de un uso conforme a lo pactado o a la naturaleza del producto, o a consecuencia del uso del servicio.

Respecto a los gastos útiles y necesarios realizados por el consumidor, una vez ejercido el derecho de desistimiento, éste tendrá derecho a solicitar el reembolso de tales cantidades.

En relación a la posible penalización pactada, el párrafo cuarto del mismo precepto dispone que en el caso de que el consumidor incumpla el compromiso de permanencia mantenido con la empresa, la penalización en caso de baja o cese prematuro de la relación contractual será proporcional al número de días no efectivos del compromiso acordado.

Una vez que el consumidor haya ejercido su derecho de desistimiento, el empresario deberá devolver las cantidades abonadas por el consumidor sin retener ningún gasto. La devolución de esta cuantía debe realizarse, en todo caso, antes de los catorce días naturales siguientes a la fecha en que conozca la decisión del consumidor de desistir del contrato.

¿Qué ocurre si el consumidor no puede devolver el producto?

Si el consumidor no puede devolver el bien objeto del contrato a causa de su pérdida, destrucción o cualquier otra causa que no le sea imputable, podrá ejercitar normalmente el derecho de desistimiento en los términos expuestos.

Sin embargo, si la imposibilidad de devolver el producto es imputable al consumidor, éste deberá responder del valor de mercado que hubiera tenido el bien en el momento del ejercicio del derecho, a menos que tal valor fuese superior al precio de adquisición.