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¿Se puede pagar un préstamo con retardo?

Siempre, antes de solicitar un préstamo o un crédito, se ha de tener la seguridad de que se va a poder pagar la cuota pactada en el plazo de tiempo acordado. Pero puede haber muchas situaciones que no permitan que esto ocurra, y no todas dependen de nosotros. Puede darse el caso, por ejemplo, que no se cobre el dinero que se esperaba a tiempo, o que ese dinero sea ingresado un viernes y llegue un lunes, con lo cual, si la cuota debía pagarse el viernes y no se tenía el suficiente dinero, el préstamo ya tendrá dos días de retraso en el pago.

También puede ocurrir que nosotros, al pagar un préstamo, hagamos el ingreso un viernes y a la entidad no le llegue el dinero hasta el lunes; en ese caso, también considerarán que ha habido un retraso en el pago. Cuando se va a pagar un préstamo, se ha de considerar el día en el que se hace el ingreso y si la transferencia va a ir a una entidad bancaria distinta a la que nosotros tenemos nuestra cuenta, pues pueden tardar 24 horas si se trata de días laborables y 48 horas en transferir el dinero si hay días no laborables.

Para las entidades de crédito eso no se tiene en cuenta en el momento de pagar, ellos quieren su dinero el día acordado. Tampoco lo tienen en cuenta cuando son ellos quienes hacen el ingreso del préstamo y llega un día o dos más tarde a la cuenta del cliente, los intereses empiezan a contar desde el mismo momento en el que ellos han hecho la transferencia. Por ese motivo, es necesario prestar atención al día en el que se solicita el préstamo y al día en el que ha de ser devuelto.

Consecuencias de pagar un préstamo con retardo

Antes de aceptar un préstamo o un crédito, por muchas facilidades que nos estén dando, ya sea una empresa prestamista de capital privado o una entidad bancaria, y por mucho que pensemos que va a ser el producto financiero ideal, por sus condiciones de pago, como el interés nominal y el tiempo de devolución, se ha de comprender lo que se está firmando. En todos los productos financieros existen unas cláusulas en las que se determina qué consecuencias habrá en el supuesto de que no se pueda hacer frente al pago del préstamo en la fecha acordada.

Esas consecuencias pueden ser caras y molestas, lo que hará que la deuda sea aún mayor y cada vez más difícil de asumir. Cuando no se puede pagar un préstamo a tiempo, lo primero que se debe hacer es ponerse en contacto con la entidad que ha prestado el dinero y exponer la situación. En el contrato que se ha firmado, debe haber un apartado en el que se indica qué va a ocurrir si el préstamo es pagado con retardo, es necesario comprender qué dice ese apartado.

Algunas entidades de capital privado conceden prórrogas a sus clientes cuando no pueden pagar el préstamo el día acordado, otras no. Una prórroga supone una cantidad de dinero adicional y el pago de los intereses de la cuota que va a vencer; aunque se deba pagar un dinero adicional, siempre es mejor que incurrir en mora y acumular intereses de demora.

Los intereses por demora, por ley, no pueden ser superiores a dos puntos sobre los intereses que se pagan cada mes, pero si se ha acordado un tanto por ciento más elevado de manera individual y se ha aceptado, al cliente le será difícil denunciar a la empresa prestamista por cobrar unos intereses de demora abusivos.

Las empresas de capital privado, y las entidades bancarias, ofrecen, o deberían ofrecer a sus clientes los acuerdos de manera individualizada dependiendo del cliente y su situación. Si el cliente firma el acuerdo está aceptando todas las cláusulas, entre ellas los supuestos de impago y sus consecuencias.

¿Qué pasa si no aviso a la entidad de que voy a pagar el préstamo con retardo?

Lo que sucederá a partir del primer día de retraso, si no se ha pedido una prórroga, es que se empezarán a cobrar intereses por demora, los cuales se calcularán todos los días en los que no se haya procedido al pago. Los intereses por demora son calculados en un tanto por ciento sobre el capital prestado más los intereses que se pagan cada mes.

Cuando han pasado dos meses sin haber hecho frente al pago y la empresa prestamista o la entidad bancaria lo han reclamado de manera formal, pueden incluir a su cliente en una lista de morosos, previo aviso de ello. Estar en una lista de morosos trae muchas consecuencias, una de ellas es que no se podrá pedir un préstamo a ninguna otra entidad, ni bancaria ni de capital privado. Aunque algunas empresas de capital privado conceden préstamos y créditos rápidos a personas que se encuentran incluidas en ASNEF, generalmente no son concedidos si la causa de la deuda es el impago de un producto financiero, ya sea a un banco o a otra empresa prestamista.

Pasados unos meses sin pagar y sin negociar con la entidad, esta puede llevar a su cliente a juicio, y posiblemente el deudor lo perderá, lo que encarecerá la deuda aún más. Así, los préstamos se pueden pagar con retardo, pero conlleva unos gastos. El pago de un préstamo debe estar entre los gastos fijos prioritarios y si es posible liquidarlos lo antes posible. Para no incurrir en mora, es necesario prestar atención al día en el que se hace el ingreso del pago del préstamo o al día en el que la empresa lo va a cobrar a través de nuestra cuenta bancaria y, si el dinero no va a estar, ponerse en contacto con la empresa prestamista antes de que esto ocurra.