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¿Sabes qué es un crédito al consumo?

¿Has comprado algún dispositivo electrónico, u otro producto, en  varios meses? ¡Eso es un crédito al consumo! Para entenderlo mejor, vamos a partir del siguiente ejemplo:

Estás en la tienda Ikea y puedes leer en su publicidad que tienes la opción financiar la compra en tres, seis o más meses. Te piden unas condiciones muy simples, como ser socio del club y demostrar tu solvencia laboral. Aunque, lo más importante en este escenario, es tener una tarjeta de crédito.

Lo que ha sucedido es bien sencillo de entender. Has hecho una compra que te la ha financiado una entidad bancaria y que tiene, a su vez, una alianza financiera con la tienda (en nuestro ejemplo, Ikea). Sí, se te ha otorgado un crédito al consumo.

Esta situación se repite en otras tiendas y con otras entidades financieras, a excepción del Corte Inglés que tiene su propia financiación para sus clientes, es decir, otorgan un crédito al consumo para que puedas pagar tus compras a plazos.

Un crédito al consumo incluso lo puedes pedir directamente, yendo a la entidad bancaria para que puedas comprar un coche, cambiar de cocina o hacer un viaje.

Los créditos al consumo están regulados

La Ley 16/2011 de Contratos de Créditos al Consumo presenta una serie de regulaciones aclaratorias de la práctica.

El contrato de crédito al consumo debe establecer que el prestamista concede al consumidor un crédito bajo la modalidad de pago aplazado. No es un contrato de crédito el suministro de bienes de un mismo tipo o la prestación continuada de un servicio.

El Banco de España ve este tipo de crédito como una categoría de los préstamos personales, que forman parte de los productos bancarios. El cliente recibe cierta cantidad de dinero con la obligación de devolver la cantidad junto con los intereses correspondientes en varias cuotas.

No es lo mismo que una hipoteca, porque, en este caso, no hay un inmueble que sea una garantía para la devolución del dinero. En el préstamo personal, los intereses suelen ser más altos que los créditos hipotecarios.

Las características más relevantes de los créditos al consumo

  • Siempre se destinan a la compra de bienes y servicios (mueble, ordenador, coche)
  • La suma de dinero, o su importe, no es tan elevado como las hipotecas
  • El prestamista evalúa la solvencia a través de un justificante de ingresos, un inventario y una declaración jurada de patrimonio
  • El proceso para la tramitación es más rápido que un préstamo hipotecario, pero los intereses son comparativamente más altos
  • Por otra parte, el consumidor está protegido por la Ley frente a las conductas y comportamientos del prestamista y la información facilitada. En este caso, la ley resalta conceptos como la Tasa Anual Equivalente (TAE) y coste total del crédito

Historia de los créditos al consumo

Aunque los créditos al consumo parecen un instrumento de financiamiento muy actual, en realidad tienen más tiempo del que imaginas. Los créditos consumo tienen su origen en la segunda mitad del siglo X en Italia.

Los frailes franciscanos crearon los Montes de Piedad (entidades de crédito con garantía de prenda) como competencia a los prestamistas judíos, que tenían el monopolio de los pequeños créditos con intereses muy altos (incluso de 20%).

Como forma de aliviar los deprimidos bolsillos de los campesinos, los franciscanos tuvieron una participación muy activa en la creación de los Montes de Piedad, que se dedicaban a prestar dinero sin intereses a cambio de una garantía de prenda. Los fondos usados provenían de las colectas y limosnas.

Después, el papa León X propuso el cobro de un pequeño interés que garantizara la supervivencia de esta institución. Sin embargo, durante el siglo XX los créditos al consumo se dispararon con la llegada del coche, tanto en Estados Unidos como en Europa.

Si quieres adquirir bienes, solicita un crédito al consumo

¿Necesitas un nuevo refrigerador, muebles nuevos, un viaje u otro coche? Quizás no cuentas con el dinero necesario o buscas tener un crédito que te otorgue cómodos plazos.

Precisamente, estos créditos tienen plazos cortos de vencimiento y raras veces los plazos de devolución superan los cinco años. La suma de dinero prestada por lo general oscila entre los 3000 y 30.000 euros, con un interés de 6 a 10% TAE.

Las grandes cadenas comerciales acostumbran a atraer a más clientes con los créditos al consumo. En España, Carrefour, El Corte Inglés y Eroski han adoptado estas fórmulas de pago y el número de clientes que han optado por esta forma de financiación ha aumentado en los últimos años.  

Si necesitas adquirir un bien y quieres pagarlo en cómodas cuotas, los créditos consumo están pensados para este objetivo. Dirígete a algunas de las empresas que los otorgan y completa todo el proceso de requisitos. Eso sí, asegúrate de que el resto de tus finanzas estén en orden para que puedas cumplir con los pagos.