1. Crediteria.es
  2. >
  3. ¿Qué quiere decir interés fijo, mixto o variable?

¿Qué quiere decir interés fijo, mixto o variable?

El tipo de interés se utiliza para calcular lo que nos va a costar un préstamo, es decir, cuánto vamos a pagar “de más” por el dinero que recibimos de una entidad, o las ganancias que nos va reportar el capital que depositemos en un banco o una caja bajo unas determinadas condiciones.

Se expresa como un tanto por ciento del capital prestado por la entidad o depositado por el cliente y normalmente hace referencia a un periodo de tiempo de un año.

En el momento de solicitar un préstamo al banco es muy importante conocer las ventajas e inconvenientes del interés fijo y del variable para saber qué préstamo aceptar. Ninguno de los dos es perfecto, por lo que conviene conocer bien cómo funcionan para saber cuál escoger en cada momento.

Los tipos de interés fijan la cantidad que vamos a pagar por un préstamo o el rendimiento que nos va a dar un depósito a plazo fijo.

El tipo de interés fijo para un préstamo permanece invariable y sin revisar durante toda la vida del préstamo. A diferencia, el tipo de interés variable es aquel que periódicamente va cambiando y que se calcula en base a una referencia (Euribor, etc.) más un pequeño margen que fija el banco o la entidad financiera (entre el 0,10% y el 0,50%). La ventaja de esta opción es que el precio pagado siempre está en paralelo con la situación real de la economía.

Por su parte, los tipos de interés mixto son aquellos que combinan el tipo de interés fijo para el principio del préstamo, por ejemplo los tres primeros años, para pasar después a un tipo de interés variable.

Las entidades de crédito tienen que informar mensualmente al Banco de España de los tipos de interés que apliquen a diversos tipos de operaciones activas y pasivas (créditos y préstamos personales hasta un año y hasta tres años; hipotecarios a más de tres años; cuentas corrientes; cuentas de ahorro; cesiones temporales; etc.)

Si el plazo del préstamo es pequeño

Cuando se habla de un tipo de interés fijo se hace en relación a un tipo de interés que no varía durante toda la vida del préstamo. Por lo tanto, nunca pagaremos más intereses de los previstos inicialmente.

El interés fijo siempre será mejor que el variable en situaciones en las que las expectativas de subida de los tipos de interés son altas y cuando el plazo del préstamo sea más pequeño. Otra situación propicia para el interés fijo es cuando el temor al riesgo del contratante sea alto.

No obstante, en el caso del interés fijo el riesgo es prácticamente inexistente.

¿Cuándo interesa un tipo de interés variable?

Cuando se habla de interés variable se refiere a un tipo de interés que varia el valor según la valoración de mercado (Euribor) más un diferencial. Por lo tanto, los intereses a pagar por un préstamo pueden variar de los previstos inicialmente. En estos casos, el tipo de interés del préstamo se revisa de forma periódica y su trayectoria es el resultado de la evolución del mercado durante el período que dura la amortización.

El interés variable será mejor cuando se den situaciones en las que se espera una disminución de los tipos de interés, provocando una bajada en la cuota. Otra situación propicia para los tipos de interés variables es cuando el préstamo sea de larga duración.

En el caso del interés variable, el riesgo es mucho más elevado, ya que si el tipo de interés de mercado sube, se tendrán que pagar más intereses de los previstos. Por lo tanto, en estos casos, lo recomendable es comprobar que se puedan pagar las cuotas sin dificultad y que tengamos margen para asumir posibles subidas sin que nos suponga excesivos inconvenientes.

 Las principales diferencias

Las principales diferencias entre un tipo de interés y otro son las siguientes:

Tipo de interés fijo: El tipo de interés y, por lo tanto, la cuota mensual a pagar permanecen fijos durante toda la vida del préstamo.

    • La ventaja de esta modalidad es que conoceremos de antemano cuánto tendremos que pagar cada mes sin preocuparnos por las subidas y bajadas de tipos.
    • Como inconveniente, los plazos de amortización permitidos son más cortos.

Tipo de interés variable: El tipo de interés variable se revisa anual o semestralmente, en ocasiones trimestralmente, y se ajusta a las condiciones de mercado en ese momento, de acuerdo con algún índice de referencia, como el Euribor.

    • La ventaja de esta modalidad es que ofrece la opción de plazos de amortización más largos.
    • Con un tipo de interés variable uno corre el riesgo de tener que pagar una cuota mayor si los intereses suben, aunque puede beneficiarse si bajan.

Tipo de interés mixto: En este caso, se cobra un interés fijo durante un período inicial, suele ser de entre tres y cinco años, que luego pasa a ser un tipo variable.

    • Podría subir o bajar la cuota a pagar en función de la evolución del tipo de interés de la referencia utilizada.